22 abril 2015

Abril.

Soñar, sentir, volar, caer, encaminados al fracaso, con demasiados destinos cerrados y demasiadas decepciones antes de tiempo; sin embargo, siempre con el alivio de poder volver y ser recibidos con los brazos abiertos.

Escuché entonces un sonido estremecedor, un solo instante. El eco de aquel estrepitoso conjunto de ruidos, tomó posición en mi mente, declarándose golpista de mi conciencia, persiguiéndome sin siquiera sonar.

Nunca una noche me había parecido tan vacía.

18 enero 2015

Nunca supe cómo acabar nada.

Blanca, blanca como la oscuridad
como una gota de agua seca
como una tarde fría de verano,
bailando mientras nos tumbamos
cantando mirándonos,
sin contestar para siempre
mudos hablando
nudos tragados.
Saliendo del todo, entrando en el lodo
sin ritmo, sin reglas
no existen las normas
solo existe la nada.
Entrelazando la mente,
mira cómo nos miran, no nos entienden,
se van, nunca hemos estado mejor.
Malas intenciones para una vida triste,
buenas promesas que te desvisten.
La relatividad del tiempo encarcelada
en un vaso de agua,
lleno de ti
mientras tú te vacías.
Era como un verso inacabado.

03 noviembre 2014

RUIDO.

Poder ser sin tener que ser, eso es. El poder de la capacidad de todo, de la absurdidad, el poder de columpiarse hasta el infinito y más allá, y llegar al más allá. No entiendo qué está pasando cuando pasa el tiempo, solo oigo las agujas de un reloj haciendo tic-tac. Lo he escuchado tanto que se ha quedado impregnado en mi mente, me persigue, tic-tac solo oigo tic-tac, cuando duermo, cuando no duermo. Y ya no puedo, necesito sacármelo de la cabeza, uno de los dos tiene que desaparecer. Oigo voces que me impulsan al gran salto, otras me incitan a la inexpresión. No sé si tengo que elegir entre las dos, o elegirlas a ambas, o a ninguna. Saltar inexpresivamente. Quedarse quieta saltando. Movimiento, la nada y el todo. Pensamientos arbitrarios, decisiones erróneas, conclusiones dolorosas. Lo primero que se me pasa por la cabeza. Miedo a que todo vuelva a ser mentira, a escuchar otra vez el tic-tac, las palabras que me helaron un día. Miedo a no volver a creer, a no encontrar nunca nada en lo que creer, nada que querer. Descubrir cómo es realmente la realidad y volverme loca, no entender lo que está sucediendo. Corazón de Piedra. Trucos para sobrevivir y para seguir odiando todo que me hace parecer mejor. Uno de los dos tiene que desaparecer. Tic-tac. Camúflate entre el ruido.

14 septiembre 2014

Los perdidos encontrados.

Nosotros, los que estamos ahora, los que estaremos luego, los que nunca estuvimos ayer. Los que odiamos hacer la cama, los que trasnochamos y nunca madrugamos, los que escuchamos música para no escucharnos a nosotros mismos. Perdidos, anclados en el suelo, sin llegar a tocarlo. Un soplo de aire podría derrumbarnos, somos débiles, frágiles, egoístas y siempre pecamos de atrevimiento. Los decepcionados antes de tiempo, los caídos, los tristes. Los que cometemos siempre el mismo error, y lo sabemos, y nunca cambiamos. Nos hemos convertido en ese error. Ya no es un error, ahora es una armadura, un escudo, una lanza. Un impulso, para salir de nosotros. Un error que nos llevará a la victoria.