09 mayo 2015
Pesada, siento la carga desorbitada en el pecho, en las piernas, en la cabeza, en los ojos. Siento que necesito abrigo y me enfrío, me preocupa verme quemada, con la piel hecha trizas, sin poder verme otra vez en el espejo, sin reconocerme, mirándome como si me mirase otro, pero no tú. A través de mí me veo, pero no me recuerdo. Las pupilas adoptan formas; curvas, convexas, irregulares; como mi pulso. La sangre que corre ya no es sangre, es plomo, por eso me cuesta tragarla. Me tumbo, boca abajo, no quiero mirar nada, y siento todo el peso, la carga desorbitada, pendiendo de un hilo tan fino que casi quiero que se rompa, de una vez por todas, aunque conlleve el vacío, como si no existiera ahora, lleno de cosas. Frío, frío, frío, frío, calor, zas, me han quitado el verano, la primavera, el otoño; me he quedado sin hojas, con la piel hecha trizas, pero no quemada; podrida, putrefacta, áspera. Me da miedo tocarla, me da miedo, no recuperarla.
22 abril 2015
Abril.
Soñar, sentir, volar, caer, encaminados al fracaso, con demasiados destinos cerrados y demasiadas decepciones antes de tiempo; sin embargo, siempre con el alivio de poder volver y ser recibidos con los brazos abiertos.
Escuché entonces un sonido estremecedor, un solo instante. El eco de aquel estrepitoso conjunto de ruidos, tomó posición en mi mente, declarándose golpista de mi conciencia, persiguiéndome sin siquiera sonar.
Nunca una noche me había parecido tan vacía.
Escuché entonces un sonido estremecedor, un solo instante. El eco de aquel estrepitoso conjunto de ruidos, tomó posición en mi mente, declarándose golpista de mi conciencia, persiguiéndome sin siquiera sonar.
Nunca una noche me había parecido tan vacía.
18 enero 2015
Nunca supe cómo acabar nada.
Blanca, blanca como la oscuridad
como una gota de agua seca
como una tarde fría de verano,
bailando mientras nos tumbamos
cantando mirándonos,
sin contestar para siempre
mudos hablando
nudos tragados.
Saliendo del todo, entrando en el lodo
sin ritmo, sin reglas
no existen las normas
solo existe la nada.
Entrelazando la mente,
mira cómo nos miran, no nos entienden,
se van, nunca hemos estado mejor.
Malas intenciones para una vida triste,
buenas promesas que te desvisten.
La relatividad del tiempo encarcelada
en un vaso de agua,
lleno de ti
mientras tú te vacías.
Era como un verso inacabado.
como una gota de agua seca
como una tarde fría de verano,
bailando mientras nos tumbamos
cantando mirándonos,
sin contestar para siempre
mudos hablando
nudos tragados.
Saliendo del todo, entrando en el lodo
sin ritmo, sin reglas
no existen las normas
solo existe la nada.
Entrelazando la mente,
mira cómo nos miran, no nos entienden,
se van, nunca hemos estado mejor.
Malas intenciones para una vida triste,
buenas promesas que te desvisten.
La relatividad del tiempo encarcelada
en un vaso de agua,
lleno de ti
mientras tú te vacías.
Era como un verso inacabado.
03 noviembre 2014
RUIDO.
Poder ser sin tener que ser, eso es. El
poder de la capacidad de todo, de la absurdidad, el poder de
columpiarse hasta el infinito y más allá, y llegar al más allá.
No entiendo qué está pasando cuando pasa el tiempo, solo oigo las
agujas de un reloj haciendo tic-tac. Lo he escuchado tanto que se ha
quedado impregnado en mi mente, me persigue, tic-tac solo oigo
tic-tac, cuando duermo, cuando no duermo. Y ya no puedo, necesito
sacármelo de la cabeza, uno de los dos tiene que desaparecer. Oigo
voces que me impulsan al gran salto, otras me incitan a la
inexpresión. No sé si tengo que elegir entre las dos, o elegirlas a
ambas, o a ninguna. Saltar inexpresivamente. Quedarse quieta
saltando. Movimiento, la nada y el todo. Pensamientos arbitrarios,
decisiones erróneas, conclusiones dolorosas. Lo primero que se me
pasa por la cabeza. Miedo a que todo vuelva a ser mentira, a escuchar
otra vez el tic-tac, las palabras que me helaron un día. Miedo a no
volver a creer, a no encontrar nunca nada en lo que creer, nada que
querer. Descubrir cómo es realmente la realidad y volverme loca, no
entender lo que está sucediendo. Corazón de Piedra. Trucos para
sobrevivir y para seguir odiando todo que me hace parecer mejor. Uno
de los dos tiene que desaparecer. Tic-tac. Camúflate entre el ruido.
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