Quizás sepan, quizás, que nunca podrán saber cómo huele una estrella.
Quizás sepan, que el frío no es frío, ni ausencia de calor; quizás, solo quizás, sea simplemente ausencia. Esencia ausente, transparente, elegantemente traicionera, que baila al compás de la melodía de unos latidos que parecen haberse helado. Quizás no exista el frío, quizás no exista nadie, quizás un color pueda transmitir más calor que el propio sol. Quizás solo busque mi sol, sin reparar que nunca podré saber cómo huele una estrella.
04 septiembre 2015
06 agosto 2015
Vibran continuas brisas en el fondo del mar
un mar perdido, igual encontrado alguna vez, pero devuelto al fondo,
donde no hay paz
El silencio es paz, pero es guerra; el murmullo es tranquilidad
balanceándose, sumergiéndose, flotando y hundiéndose.
Sin sentido, a una velocidad forzada.
No me veo desde mis ojos, duele, me veo desde mi pasado
desde mi futuro pasado
desde mi futuro presente
desde mi futuro inevitable
Inevitable; tranquilidad, sosegada intriga descubierta desde un inicio casi lluvioso.
un mar perdido, igual encontrado alguna vez, pero devuelto al fondo,
donde no hay paz
El silencio es paz, pero es guerra; el murmullo es tranquilidad
balanceándose, sumergiéndose, flotando y hundiéndose.
Sin sentido, a una velocidad forzada.
No me veo desde mis ojos, duele, me veo desde mi pasado
desde mi futuro pasado
desde mi futuro presente
desde mi futuro inevitable
Inevitable; tranquilidad, sosegada intriga descubierta desde un inicio casi lluvioso.
16 julio 2015
transcendencia
Me pesa, el paso del tiempo. No cesan los días que no quiero que acaben pero tampoco se posan fuerte los que quiero olvidar. El vértigo de acabar algo conocidamente cómodo para dar pie a aquello que peligra en verticalidad. No quiero crecer, ni creer que los futuros próximos y lejanos puedan formar parte de un presente inminente totalmente desconocido. No quiero tampoco que el pasado se apalanque creando cadenas imposibles de nudos en la garganta y remordimientos de tripa. No querer creer también es creer, y crecer, y avanzar sin expectativas que interrumpan el trayecto.
Decidido, no decido.
Decidido, no decido.
26 junio 2015
Simple.
Silba el viento que te escucha, cuando todo lo que suena es el agua del fondo del océano, quieta. Así pasa el día, con quietud, sin pasar. Intentas agarrar el aire y se te escapa por apenas unos milímetros, quizás la próxima vez.
Muerde el calor tu nuca, cuando pasas desapercibido. Cierras los ojos y miras a todo al que se acerca, y nunca saben que así observas mejor, desde una cercanía peligrosamente lejana.
Peligran los sentimientos positivos, cuando los sientes; peligran los optimistas; peligra mi idealismo, a veces, y otras se salva con la armonía de tu existencia sobre un mundo demasiado grande. Y aún así, parece diminuto. Y este su ambiguo, relativo y dual tamaño, me, te, nos entrega, la capacidad de concebir todo y nada al mismo tiempo, y de ser felices juntos y separados, y de experimentarlo todo aun quedando mil experiencias sin vivir.
Y de simplemente ser, de ser simple.
Muerde el calor tu nuca, cuando pasas desapercibido. Cierras los ojos y miras a todo al que se acerca, y nunca saben que así observas mejor, desde una cercanía peligrosamente lejana.
Peligran los sentimientos positivos, cuando los sientes; peligran los optimistas; peligra mi idealismo, a veces, y otras se salva con la armonía de tu existencia sobre un mundo demasiado grande. Y aún así, parece diminuto. Y este su ambiguo, relativo y dual tamaño, me, te, nos entrega, la capacidad de concebir todo y nada al mismo tiempo, y de ser felices juntos y separados, y de experimentarlo todo aun quedando mil experiencias sin vivir.
Y de simplemente ser, de ser simple.
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